Pandillas en Centroamérica: el origen del odio

Por Edilson - Martes, 12 Diciembre, 2017 - 11:19
la mara salvatrucha

Según lo describen los mismos pandilleros, una pandilla es creada para destruir y autodestruirse, para dañar y autodañarse, los cálculos muestran que en Estados Unidos hay alrededor de 40.000 pandilleros y cerca de 100.000 repartidos en Honduras, Guatemala, El Salvador, México e Italia pertenecientes a los dos grupos de pandilleros más importantes de Centroamérica, especificamente de El Salvador; estos grupos son La Mara Salvatrucha Stoner y Barrio 18 o Eighteen Street Gang, estas pandillas han hecho de El Salvador el país con la mayor tasa de homicidios del mundo desde el 2015.

Aunque esto no siempre fue así, se debe remontar al origen de las pandillas, al iniciarse la década de los 80´s y después de 5 golpes de estado o derrocamientos de años anteriores, se desata en El Salvador una guerra civil que dejó un saldo fatal de 75 mil muertos y una cifra no determinada de desaparecidos, después de esto unos 400 mil salvadoreños lograron escapar de la violencia y se fueron a radicar a Los Angeles California, donde en aquella época ya existían las pandillas y estos territorios eran manejados mayoritariamente por afroamericanos, chicanos y coreanos; la anhelada paz que buscaban, no la consiguieron allí, puesto que los hijos adolescentes de los migrantes se vieron acosados y de paso obligados a buscar protección.

Fue así como la pandilla Barrio 18 integrada por hijos de mexicanos, vio en los recién llegados nuevos militantes para sus filas y reclutaron a los centroamericanos, otros de los nuevos migrantes decidieron conformar su nueva pandilla para defenderse y es así como nace la Mara Salvatrucha Stoner, como un preludio de la MS13. Barrio 18 era una pandilla conformada en los años 40, La Mara era un nueva de poca monta que formó su identidad en las largas cabelleras del heavy metal y de fumar marihuana. La gran influencia que tenía Barrio 18 de integrantes salvadoreños hizo que estas dos bandas se empezaran a unir generando una hermandad al punto que si los dieciocheros tenían alguna disputa, los salvatruchos estaban ahí para ayudarlos.

Cuando algún miembro de la salvatrucha era arrestado por algún delito y llevado a la cárcel, su carácter de pandilla fue tomando forma en los patios, encontraron alianzas conformadas por supremacistas blancos, afroamericanos, mafia mexicana y coreanos, se tuvieron que someter a las reglas impuestas ya allí por la mafia mexicana si querían sobrevivir, lo que conllevó a integrar el sistema de pandillas sureños, uno de los más poderosos de toda California, esto hace que los salvatruchos dejan sus costumbres, pierdan su identidad de jeans rotos y largas cabelleras para adoptar las cabezas rapadas, jeans planchados y los Nike Cortez; si las calles fueron su escuela, las cárceles serán su posgrado, dejando así de llamarse Mara Salvatrucha Stoner por Mara Salvatrucha 13, adoptar el 13 como apellido significaba pasar de una pandilla juvenil a una pandilla profesional.

En 1984 durante las Olimpiadas de Los Angeles, la Alcaldía decidió limpiar todo lo que empañara su superioridad y se inició una oleada de capturas de cabecillas de pandillas, como La Mara era nueva no tenía una estructura jerárquica, aprovechó este desorden para reunir más seguidores y en sus filas se veían soldados y ex guerrilleros salvadoreños, rápidamente ganaron fama por su brutalidad y por el uso de armas más intimidantes y es en este punto, donde según los mismos pandilleros se dañan las relaciones y se inicia la guerra entre ellas, cuando un cabecilla salvatrucho es asesinado por un dieciochero.

En 1990 el problema de las pandillas crecía en Los Ángeles y para tratar de controlar esta situación fueron deportados 46.000 pandilleros, tanto de Barrio 18 como de la M13, entre 1998 y 2005 llegaban aviones repletos de criminales que fueron repartidos en El Salvador, Honduras y Guatemala. En el caso de El Salvador llegaron a un país devastado por la guerra civil, un país pobre con unas instituciones de seguridad que apenas se estaban conformando, es decir el ambiente perfecto para que proliferen las pandillas pues los jóvenes salvadoreños desesperanzados que allí estaban, veían la oportunidad de tener una familia, de tener la vida loca, muchos de ellos integraron la pandillas por amenazas a ellos o a sus familias, otros en su gran mayoría por gusto propio, fue así como las calles salvadoreñas fueron convertidas en campos de batallas, varios golpes policiales lograron capturar a los principales cabecillas de estas pandillas y fueron llevados a las cárceles, el Gobierno debió crear una para cada pandilla, pues el hecho de estar juntas en la misma cárcel incrementaba las rivalidades y era una bomba de tiempo.

Esta medida lo único que hizo fue afianzar la formación jerárquica de las pandillas a nivel nacional, lo que se conoce hoy como Ranflas nacionales, entre 2003 y 2014 los diferentes gobiernos crearon planes infructuosos para acabar con esto y en este tiempo solo lograron una tregua de 2 años con las pandillas. En 2015 se recrudece la represión y se rompen todos los récords de homicidios.

Otros países como Guatemala y Honduras han sufrido una suerte similar, pues en 2016 más de 160 mil personas han sido desplazadas por causa de la violencia, generando un nuevo éxodo de la población.